Dear Antoine:
Querido Antoine, mi querido muy querido, queridísimo Antoine. Te escribe tu estimada Dessireé, no tan estimada en estos últimos meses de abandono. El visitante inglés se ha marchado en pos de nuevas situaciones, en otras palabras, de aires mas frescos dada mi situación actual de desánimo. Alexander no ha dado muestra alguna de interés por mis efusivas cartas y si acaso ha contestado con muy pocas palabras y siempre con un poco de desdén. Y cuando se lo he reprochado se queja soberanamente sobre mis exigencias y me recuerda lo muy importante que soy para el.
He decidido retomar mi francés y poner en uso mis talentos.
¿Acaso te has tomado la molestia de considerar visitarme, no molestia en absoluto?
De Alexander no espero nada en absoluto más que una docena de cartas y disculpas que el ya se ocupará en atender. ¡Qué raro resulta todo esto! ¡quejándome yo contigo sobre mi tristeza rotunda ahora que te has marchado!
No pido nada mas que tu presencia y la promesa de que estarás muy pronto en el jardín de mi casa en compañía de ese grosero quisquilloso.
Por supuesto me encontrarás radiante.
Besos, formalmente,
Desireé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario