martes, 9 de agosto de 2016

Cómo escribir una biografía o reescribirla

Estoy tratando de huír de la biografía, porque todas las historias son escenificaciones de nosotros dos. ¿Lo puedes ver? Como te encuentro en todas las historias, como nos repetimos en todas las historias futuras que se prestan ante nosotros.Estoy tratando de huír de la biografía, porque todas las historias son escenificaciones de nosotros dos. ¿Lo puedes ver? Como te encuentro en todas las historias, como nos repetimos en todas las historias futuras que se prestan ante nosotros. En sí, todas contienen un poco de nosotros... Si lo piensas, tu contribuiste a la lenta transformación de mi persona. Esta frialdad, no se debe a otra cosa que a una absoluta fidelidad a ti. Pero sería restarme responsabilidad decir que todo fue culpa tuya, que nuestro adiós inexorable, y nuestras numerosas bienvenidas han sido únicamente por ti. Sin duda, yo jamás he sido material de esposa, a pesar, de las muchas veces que me lo pediste. Siendo esposa tuya, habría sido desleal a ti. Por otro lado, soy yo ahora quien habla. En otro tiempo, en el pasado, yo te hubiera esperado eternamente, hubiera dado la vida por ti.Ahora, a pesar del tiempo, te sigo amando con la misma intensidad, pero dormida. No quiero encontrarme contigo nuevamente, porque sería como aniquilar el pasado, me dijo ingenuamente, aunque sé que si te veo otra vez, todo será como la ultima vez.Tú, vos, eres como yo. Somos los dos tan parecidos. Tú, vos, me depositas en todas las partes posibles. ¿Recuerdas aquel día, en Octubre, cuando te esperé afuera de nuestra casa porque se me olvidaron las llaves? Y tenía el pastel para tu cumpleaños, en las manos, y me reprendiste por mi torpeza, y luego te hiciste el payaso para secar mis lágrimas.Tú, me depositaste en la Tierra.Pero también por las noches, viajábamos a otros terrenos lunares, distintos, a sitios tan diversos. D'os mío, yo te veía, y pensaba, yo lo amo tantísimo. ¿Cómo puede haber una persona hecha a la medida para mí? Me vestías, me hacías la comida, y por ti, comencé a ser buena. Quería hacerte feliz, y por toda la felicidad que me brindabas, comencé a independizarme de ti, para repartirnos las faenas. Aunque querías tratarme como a tu niña pequeña, yo quería crecer junto a ti, y tu te reías tanto de mí cuando te lo comentaba, y me regalabas cosas ridículas para provocarme una sonrisa. Había algo joven en ti, y todos te adoraban, todos te adorábamos demasiado. Eras encantador, delicioso, contigo, todo formaba parte de una aventura sin fin.

¿Recuerdas como me abrazabas durante las noches y me pedías que no me fuera nunca? Un día, actuabas como un loco, luego eras la persona mas adulta posible, y era ahí cuando yo te admiraba mas, después eras sensible, y me pedías que estuviera cerca tuyo, y en todas tus facetas, nos encontrábamos unidos.

Luego, cuando por tonterías nos enojábamos, me hacías sufrir como nadie, cuando por inmadurez me veías riendo alegremente con aquel francés, y te marchabas furioso. Entonces yo te reclamaba la atención que te daban todas las mujeres en la bohemia, aunque fuera algo natural en ti. Y al final, acabábamos felices.Cuando después de mucho tiempo, y el final aparente de nosotros, me dijiste que te ibas a casar con otra mujer, después de haberte tantas veces que yo no funcionaba para algo semejante, te sorprendiste ante mi lacónica respuesta: haces bien, era lo que esperaba que hicieras. Te deseo la mejor de las suertes, porque te la mereces.Y era sincera, pues en mi interior yo sabía que conmigo no existía el futuro, yo era demasiado joven y no conocía nada sobre la vida, y sabía también, que con otra persona, encontrarías la felicidad que buscabas. No era frialdad, para mí, era ser consciente de las cosas, aunque eso significara renunciar a ti.

Y has vuelto tantas veces, y en todas te he dicho adiós, sabiendo que existe el resguardo, que es esa otra mujer que te acompaña. En cada despedida me digo: hago bien, porque sería irresponsable entrometerme donde no me corresponde. Y luego, aunque se me oprima el corazón te doy la espalda.

Ahora no sé que hacer, si ya no existe otra excusa para abandonarte. Quizás, le tengo miedo a la felicidad. Tú, vos, eres mi equilibrio, mi complemente, mi igual.

Cuando te conocí, cuando te pregunté porque yo, me respondiste: He esperado por ti toda mi vida. Tú eres como yo. He recorrido todo el mundo, y me siento irremediablemente solo, y triste. No me preguntes porqué pero te amo. No puedes dudar de mis palabras, una persona de mi edad sabe lo que dice. He visto dentro de ti, y me he descubierto a mí mismo, y quiero pasar el resto de mi vida redescubriéndote. Tú, eres inocente.Yo le respondí: Yo soy caprichosa y voluble. El río a carcajadas, y me dijo: Solo cuando estas a la defensiva, eres una fiera. Esto es porque yo puedo ver en ti, como nadie mas ha hecho, es como si te transparentaras en mi. Es por eso que tú, eres la mujer de mi vida.Tú eres leal para siempre, como yo. Dices muchas cosas dolorosas y crueles para inflingirte dolor, para castigarte aunque no hayas cometido nada, porque para tí resulta mas fácil que nadie espere nunca nada de ti, de modo que así, si erras, sea mas fácil que te desprecien. De cierto modo, siempre buscas no comprometerte, y cuando sientes a alguien muy cercano a ti, es como si te axfisiara su proximidad, entonces huyes, y te infectas con veneno. Irónicamente lo que buscas siempre es intimidad con las personas, y no concibes una relación sin intimidad, aunque esta sea solamente de amistad. Los amigos y las personas que han pasado por tu camino, cobran vida, como seres importantes en la tuya, porque cuando te entregas es completamente, y tus amistades son largas, muy largas. No comprendes como pueden permanecer a tu lado, pero ahí estan siempre, porque aunque te ausentas por periodos de tiempo, siempre vuelves.Quizás tu mal, es la ausencia, necesitas alejarte, aunque sea un tiempo. Después de todo, sucedió lo mismo contigo, porque te marchaste. Y ahora vuelves, y no sé que hacer.
Y rememoro cuando cantabas para mí, con esa voz cultivada de ópera: Balada para un loco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario