martes, 9 de agosto de 2016

Pleonasmo

... ella es como aquellas malas féminas que toman ventaja de la debilidad de los hombres. Es cómo aquel aventajado que se aprovecha de la necedad de quien apuesta aún sabiendo que se alimentarán de uno dejándole varado y en pedazos. Desgraciadamente ahí va uno que otro incauto conduciéndose frenéticamente como Ulises ante el canto terrible de las sirenas. Es una pena. Una desgracia.
Yo en cambio navego en calma, escucho su gemido, su grito, lo contemplo y me aparto con tranquilidad. Soy como Pan que juguetea con sus colas, entona algunos estribillos alegres y se aleja con facilidad.
Entonces las sirenas lloran y lloran lágrimas de cocodrilo mientras yo esbozo alguna mueca e ideo alguna forma de divertirles. De entretenerles. Pobrecillas furcias sucias y desagradables.
Estúpidas criaturas nauticas.

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